Vivir con aire

Quería ser poeta, y así me siento.
A días los naufragios aun balancean mi barco, pero ya no se hunde.
Hoy yo soy el yo soy,
me priorizo porque me amo,
no acepto etiquetas ni normas mas allá de las ineludibles,
no.
Ya no busco agradar si tengo que cambiar mi vestido.
Nací desnuda, y sin ropa vivo más allá de algunos trapos necesarios que solicita el decoro.
Quise amarte, pero amar y querer no pueden ir cogidos de la mano,
querer es posesión,
amar es libre,
y se posa en ese ser que no premeditas, en ese instante, en ese recodo del camino, en vivir con aire.
No, ya no respiro otras bocas,
respiro de mí,
y si compartiera el aire,
que se expanda en átomos de un amor que no entiende de cuentos ni de cuentas,
solo amar, sin más ni menos.
Te dejo la palabra,
me quedo con mis gestos.
Hoy escribo, mañana no lo sé,
por eso me desnudo en cada verso.

En amor mayor

No sé si podré decir todo lo que siento,
entre tus labios y los míos el espacio alza muros invisibles,
prohibido estar,
pero con ser me conformo.
Quiero amar sin equipaje por primera vez,
vaciados los baúles,
eliminadas las cargas,
como niña curiosa en traje de domingo,
voy a buscarte,
no, quizá mejor me encuentres,
yo vivo dónde tu ser reposa y batalla,
dónde tus sueños vibran,
a medio camino de nosotros a ninguna parte,
ahí donde la belleza de ser hace sentir tirabuzones en tu ombligo,
¿imagínas?
Sí, bucles que dan vueltas infinitas y acarician sedosos tu piel.
Ahí me entretengo.
Tengo una cita con tu alma.
Si acude seremos dos, a ratos uno y por tiempo infinitos.