Sábanas vacías

image

Amaneció en púrpuras y en rojos, el sol anunciaba vientos entre unas nubes dispersas, miró el otro lado de la cama, vacío, frío, pensó cuando en él se hacia un ovillo, y se preguntó de nuevo como había dejado que la madeja de sus cuerpos se fuera deshaciendo, como cada vez eran menos los nudos, como las noches transcurrían deshilachadas con cada uno en su lado, dándose la espalda. Primero dejaron de sonreírse, después de contemplarse, más tarde parecía que las palabras solo supieran salir en tromba entre ellos anunciando una discusión más, finalmente el silencio se hizo incómodo y él hizo la maleta. Fue tres días antes de su muerte. Sus últimas voluntades fueron para irse con el calor de una indolora incineración.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

15 comentarios sobre “Sábanas vacías

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: