Ausencia


A veces, el tiempo se para pero el reloj sigue avanzando, un bucle de momentos que no quisieras te atrapan, y pese al amor de los que te aman, las risas, el maquillaje, los tacones, la palabra… Solo el silencio brota de tu pecho. Son esos momentos de vida entre paréntesis, esos pasos lentos sobre una cuerda floja que sabes sin red, ese dolor que se asienta en el estómago, rompe el sueño y clama en tus oídos ese murmullo incesante que agota de piel y alma…

A veces, sí, eres solo silencio que a instantes se interrumpe, cuando el aire te permite respirar.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

21 comentarios sobre “Ausencia

  1. Las ausencias, por suerte, duelen durante un tiempo. Luego, como ocurre con casi todo, se pasa el dolor y vuelve uno a reponerse.

    Te dejaría una entrada que hice hace tiempo similar a la tuya, pero no sé si es el mejor momento.

    Un fuerte abrazo y ánimo.

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