Pura Vida


Y aquí estoy, son casi las tres, en unos instantes las campanas me recordarán que hoy cuesta dormir. Me acabo de fumar el primer cigarro que he liado en mi vida, os reiríais, la necesidad, presumo larga noche y sin nicotina, no será el último. La peque, que ya no es tan peque, respira tranquila a mi lado, los felinos noctambulean en el salón.

Silencio, algún leve ruído nocturno, de esos que de día no apreciamos, nuestro sonido al vivir los enmudece.

Pienso, echo la vista atrás y repaso minutos, de la niña inquieta, de ojos abiertos que quería ser bombero, pirata o presidente del gobierno, a la adulta que conserva el insomnio que abrazó en la juventud vestido de una conciencia limpia. 

Sí, mi corazón y mi alma se han curtido en mil batallas, unas cuantas guerras, victorias y derrotas y aún le queda por luchar. Jamás me he aburrido, mi vida podría adornarse de muchos adjetivos, pero nunca de rutina o monotonía, quizá porque siempre amé lod libros. 

El otro día, con mi pareja y al decirme él cual fue su primer libro, más allá de la literatura infantil o juvenil, quise recordar el mío, y no pude… Recuerdo poemas de Machado, Lorca, Miguel Hernandez a edad muy temprana, recuerdo haber leído “Rayuela” con 17, y mucha de la obra de Cortázar, recuerdo “Nada” de Carmen Laforet y varios libros en catalán de Manuel de Pedrolo como “El mecanoscrit del segón origen” o la colección de “La cua de palla”, novela negra. Recuerdo “La tesis de Nancy”, “Demian”, “Al este del Edén”, “San Manuel Bueno Martir” o “La Regenta”… recuerdo una vida de libros.

Recuerdo…. a los que siempre me han amado y amé y ya no están, a los que amo y el camino recorrido, a los amores de tres horas que serán eternos y aquellos que trensformaron el sueño en una pesadilla de la que desperté. 

Te recuerdo a ti, que me has sonreído, a ti que me has besado, a ti que me abrazaste, o a ti que me comiste la boca e includo tocaste mi alma, a ti que me emocionaste, a ti que de pena o alegría o de ambas me hiciste llorar, a ti que tus dedos pasaron por mi rostro, a tu mirada pícara, a tus ojos tristes, al guiño de tu sonrisa y el sabor de vino de tu boca.

A ti, te doy las gracias, porque cada gesto que me ha vestido desde aquel primer llanto al darme mi madre la vida, ha hecho que esta noche mire atras, me remire y pueda decir dos palabras mágicas: “Pura Vida”

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

18 comentarios sobre “Pura Vida

  1. La rutina muchas veces nos invade de tal forma que nos olvidamos de esos pequeños momentos de tranquilidad, sin horarios, obligaciones, ni responsabilidades en los que podemos observar y meditar sobre qué rumbo tiene nuestra vida, qué queremos y que no y qué necesitamos y que no. Un besito

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  2. Me gusta que fumes, que hagas lo que quieras.
    Ya sé de tus deleites cuando todo queda en silencio. Cuando la observas tranquila. Mmm yo hago lo mismo Jajshs y me quedo toda la noche despierta, disfrutando de la tranquilidad…
    Besos

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