Vagabunda en mí


El dolor arde en mis pies y trepa por mis piernas para escapar arrasando mis manos,

sentenciada a arder en mí pido a la noche una tregua para mis ojos cansados,

y allí estas tú, que siempre estás,

me miras desde tu lejanía que temantiene agarrado a mis costillas en un abrazo etereo,

sonríes, no sabes de mi dolor,

te lo he ocultado como lo hago conmigo,

sufriendolo en un cuerpo ajeno porque el mío lo rechaza,

soy una vagabunda en mí,

no sé donde pasearme,

solo sé que quiero un ayer que ahora no tengo y me aferro a tu sonrisa que entonces era de beso,

ahora es de mente,

la creo y la recreo en mis largas noches como antídoto a la desesperación,

y te deseo,

me instalaría en tu piel para crear un hogar nómada de ti a mí,

somos de espacio los dos,

necesitamos bebernos sin ahogarnos pero atragantándonos,

somos de roce y de aire,

de deseo de añoranza para desear más,

de libertad de gestos y opresión de pecho al imaginarnos,

y aqui, yacente, 

recreo tu boca en mí para amortiguar el látigo que me hace las piernas jirones,

creo que no me podré poner en pie,

pero cada día puedo,

creo en ti y en mi,

y cada día sin tacto es un alborozo de sentidos que empuja otro día más,

creo que podré en un par de páginas,

el látigo afloja con un dol de los muchos que ingiero,

y cierro los ojos,

y me voy contigo,

yo noche, tu tarde,

te espero recostada en tu lecho,

ahí no duele,

soy aquella que de cuerpo también podía volar.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

6 comentarios sobre “Vagabunda en mí

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