Muerta con alas


No quiere decir que no te quiera, es otra cosa, después de la caída, bueno, la que le dijimos al doctor ese que te miraba mal,  los morados, los arañazos y los dolores, después de eso y muchos días de armarme de valor, me miré al espejo, y en vez de ver tu rostro, como siempre, vi una cara ajena, imagino que debe ser la mía, y un par de alas, sí, de las de volar, me di la vuelta para ver al ángel, apariciones casi marianas, pensé, lo que me faltaba, como si no llevara ya bastantes cruces, y entonces vi mi espalda, las alas eran mías, osea, que no es que no te quiera, es que pese a llevar aún la mano vendada, creo que estoy muerta, y mira que es raro, porque me apetecen leche y madalenas. Pues eso, tu no te apures que hasta la muerte, tonta, pero también ten segura una cosa, si te hablan las sombras, soy yo, y si renazco, por lo de las alas, entonces no te quiero, que la piedra sabrá Dios dónde está de tanto tropezar en ella, y vista bien, hasta soy guapetona. 
PD: Te quiere la muerta, a la viva no la busques, que está vez ha volado. 

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

2 comentarios sobre “Muerta con alas

  1. Extraordinario . Por fin alguien sensible como tu , mi querida escritora , nos llena el alma con el coraje de no dejarnos maltratar por nadie . Somos muy valiosas , para aceptarlo… Gracias .

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