Silencio ensordecedor


El eco del silencio rompe mi mañana,

un requiebro de luz abre los párpados entre nubes aposentadas en mi techo,

todo es calma más allá de mi mente,

ni siquiera un maullido o ronroneo dan tregua a la guerra de mis pensamientos,

demasiada humanidad fluye en tumulto por mi boca cerrada,

los gestos se atropellan de dolor,

y las piruetas, que yo, esclava de mi cama, no oso a dar,

hacen tirabuzones en mi pensar cansado de tento tránsito de emociones,

desapaciguada el alma de incertezas,

recogido el corazón de miedos,

la mañana gris proclama su sentencia de un nuevo día,

y yo, acepto la clemencia,

e indulgente con mi sino,

poso pies en tierra,

y ese dolor que me acompaña al pisar,

recuerda que vivir tiene dos caras.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

2 comentarios sobre “Silencio ensordecedor

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