La soledad buscada

Y cuándo veas la tormenta llegar,
no te escondas,
ábrele los brazos y mírala a los ojos,
sí, te empaparás quizá de miedos y temblores,
pensaras en resguardarte en unos brazos,
pensarás que la soledad es tu enemiga,
llorarás cuando caiga sobre ti con toda su fuerza,
afortunada de ti que sabes llorar,
más duro es el embite para los que no sabemos,
rasgará tu piel y congelará tu alma,
no oirås la música que antes escuchabas,
en ti vivirá el pánico de otro día,
temeras su sombra y la de los que la acompañan,
pero en un tiempo incierto, amainará,
verás un rayo de sol colándose por sorpresa en tu mirada,
mirarás a tu alrededor, sola,
y entonces sentirás una ola inmensa de agradecimiento a los que estuvieron,
aunque fuera un instante,
pero la fiesta llegará al anochecer,
cuando tu soledad y tú ebrias de poder,
orgullosas de haber sobrevivido,
alcéis la maleta,
y emprendáis de nuevo el camino,
entonces, en ese instante de resaca,
quizá resbalen las lágrimas que no supieron hacerlo,
y bañadas ya en un sabor dulce,
sabréis que habéis vencido,
estáis vivas.

Fotografia: Salva Camacho

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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