A Barrabás

Con la venia de su Señoría,
¿por qué mueren tantas mujeres en este país?
Usted me dirá que no lo sabe,
yo sí, porque los maltratadores entran por una puerta y salen por la otra con ridículas órdenes de alejamiento.
Voy a seguir, y permítame usted que no pida la venia o no acabamos,
porque ni se si el toque de locura es mío o toda la judicatura o en gran parte lo tiene,
yo me medico, en parte gracias a ustedes,
¿por qué robar un bocadillo para comer es enriquecerse y un año y medio de cárcel y todos los supuestos ladrones, con pruebas, de cantidades ingentes de dinero para los mortales se van de rositas o con penas irrisorias?
¿Por qué hay preventivos sin dinero y no preventivos millonarios?
¿Por qué hay inocentes en prisión y asesinos y violadores en la calle?
¿Por qué no pasa nada si la banca no devuelve un duro y los españoles se suicidan por quedarse sin vivienda?
¿por qué un chiste o un desorden público es punible dependiendo del color de quien lo haga?
Son tantos los porqués, que yo de ustedes, señorías, cuando vayan a misa y se arrodillen ante el Cristo, le pediría perdón,
porque ustedes de buen seguro,
sin ni siquiera lavarse las manos, como Pilatos,
hubieran liberado al ladrón y asesino, a Barrabás,
porque el único delito de Jesús, era pensar diferente, defender a las mujeres, echar a los marcaderes del templo, ayudar a los necesitados…
y eso, señorías, ya sin venia, no va con su justicia,
la suya es la de los otros,
así que si se atreven, mirenle a los ojos y el mismo les susurrará, a Barrabás.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

A %d blogueros les gusta esto: