A Besos

Voy a besarte,
no te resistas porque ya sabes que no tengo remedio,
primero el pelo, el que soñé acariciar,
la frente porqué protegería tus días de cualquier daño,
los ojos esas verdades cristalinas dónde me reflejo,
la nariz, por ella respiras para que yo pueda seguir respirándote,
la boco, ¡ay tú boca! esa sonrisa inmensa que me tiene envuelta de locura desde la primera vez,
en ella voy a detenerme la eternidad del inmenso deseo de hacerla mía,
la barbilla, para empezar a jugarte,
el cuello, para que tu piel se erice y empiece a agitarse buscando algo más que besos,
tu pecho, mordiendo con dulzura tus pezones ante tu quejido que deja intuir placer y un tenue dolor,
el ombligo, ahí provocare tu sonrisa y tu carcajada,
bajaré lo justo para que imagines y ansies a la vez para descender por tus piernas y llegar a tus pies,
luego me entretendré en besos subiendo hasta llegar a tu entrepierna,
ahí, tu deseo alzado reclamará mi boca,
besos suaves empezarán a escalarlo,
los labios empezarán a destilar locura al llegar a la cima y tragarte en un beso, sucedido por otro y otro más,
tu placer aumentará mi enajenación por besos desatados,
hasta conseguir beberte ebria ya de besos.
Luego miraré tu rostro parado en una sonrisa,
y dejaré que el tiempo me bese escuchando la música de tu aliento cayendo al reposo,
hasta que seas tú quien empiece a besar.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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