DOLOR

20180928_1444458414271648600009070.jpg¿Por qué dolor me castigas de esta manera?
¿Acaso no tuve ya demasiados castigos?
Las piernas me sujetan mientras tropiezo o me tambaleó, y aún quietas aúllan ante tu inmisericorde presencia.
Los brazos pesan o duerme,
como las manos y dedos con que escribo,
mi mente es una nube de pensamientos que veo a oscuras,
mi ser, un cúmulo de quejidos que entristecen mi alma,
y cada día de este encierro de dolor,
el mundo pesa más y con el la vida
ese vivir que transcurre entre las ventanas que me dicen lo que fuera de esta semi oscuridad acontece,
y casi mejor no saber,
cerrar los ojos y fingir una muerte que el dolor no me deja,
porque día y noche se hace presente para robarme vida y sueños,
quien pudiera pasear por un mar en sol y cálida brisa,
por un campo de espigas y amapolas con los rayos calentando mi ser frío,
pero no, la piedad no existe para nadie,
¿qien soy yo para rogarla?
Y aquí, paciente, asfixiada de mi vida,
solo puedo esperar que el temporal amaine,
y con el mi condena de por vida,
si es que a vivir así, llamarle vida se puede.

 

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

3 comentarios sobre “DOLOR

  1. Esa ayuda externa que fielmente la pedimos pero sabemos que los “bien informados” (realistas) tenemos la certeza de que no llegará, simplemente dejamos caer el chorrito de agua porque es así la vida. Me ha gustado mucho.

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