Un día sencillo

A veces los deseos son realidades que tocas con las manos,
otras sueños que te hacen volar de la mano de la felicidad con solo pensarlos,
otras una lucha contigo mismo,
aparecen en los sueños
y en algún caso pueden llegar demasiado tarde.
Me fijé en la sencillez de aquel día,
la tranquilidad se bañaba con el sol,
tu te mecias en un viento perezoso,
yo miraba al horizonte y te imaginaba,
cansado, pero en pie,
decidido en tu batalla,
luchando a instantes por no perder la magia de tu sonrisa,
te imagino en esos segundos contradictorios,
te conozco tanto que se me escapa una media sonrisa,
si, el día era sencillo,
incluso la vida podría serlo,
solo con un café y una tímida caricia,
un rozar de manos que no se ocultan,
unas miradas cansadas de esperar,
brillando en un presente mil veces soñado,
a veces la vida te regala el placer de soñar despierto y acariciar dormido,
un día sencillo.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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