Asesinando a la madre

A veces es imposible explicar la impotencia,
el bosque se quema cerca de casa,
desde aquí vemos el humo,
pensamos en la gente que lo está sufriendo,
la tierra seca,
no ha llovido,
el cambio climático nos arrasa,
y los responsables miran a otro lado,
el arca del tesoro,
y me pregunto,
¿de qué le sirve el dinero a un muerto?,
¿acaso tiene otra Tierra para cuándo está muera en nuestras manos?
No, no sabemos educar ni concienciar,
¿o matar a un cachorro de gato con un petardo es una travesura?
no, la maldad nace con el ser humano,
la batalla de cielos e infiernos la batimos uno a uno de nosotros cada día,
y de momento gana el infierno por goleada,
el poder corrupto de extremo a extremo del planeta,
esta sitiando a los que amamos a la madre tierra,
a sus seres vivos,
no, cada vez creo menos en el género humano,
cada vez màs yo,
y ese yo acabará en cenizas con todos nosotros.
Que el ser les perdone,
porque yo no puedo ni quiero.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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