Je t’aime

Dos miradas que se sustentan en el aire insostenible en que quedan fijadas,
dos cuerpos que se dibujan lentamente,
a dedos, a manos, a labios y a boca,
en oscuridad saborean placeres a otros ojos prohibidos,
de humedad se alimentan,
de sudor visten sus cuerpos,
su música gemidos de placer mutuo,
un gato ronronea,
mientras ellos aúllan en el cenit de su pasión,
convulsos, con una sonrisa en los labios,
se miran unos instantes para comenzar de nuevo,
je t’aime ma muse, ma déesse
je t’aime mon homme, mon inspiration,
y las manos y las bocas incian una nueva batalla,
un dar y recibir placer sin más sentido que todos los sentidos pregonando a la vez un yacer más allá de las costumbres, del tedio, del hacer por hacer,
ellos son el amor y de ellos mana el maná que sanará sus cuerpos de ayeres quebradizos,
volará sus mentes más allá del miedo y la soledad que escondía el temor a un futuro incierto,
libres se dejan besar por cada instante en la boca,
ajenos a un mundo de cortapisas e imposibilidades,
de leyes rancias,
elevan la vida sobre la muerte que planea en una tierra devastada por los que de amor no saben,
y así entre palabras, silencios y miradas,
vierten sus copas para beberlas de sus cuerpos,
porque saben que son infinitos a cada instante,
y su eternidad reside en la incertidumbre del deseo,
la certidumbre de sus cuerpos,
y el saber libremente amarse,
siendo por querer ser,
explosionando en arias que elevan sus cuerpos a la máxima expresión cuando el amor se desviste de anhelo,
y así se arrojan los cuerpos,
para después de un suspiro,
reescribirse de nuevo.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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