Un Adiós

Últimamente me cuesta cada respiración para seguir siendo,
no se puede estar sin ser,
lo dejo, no se se si por un tiempo breve o eterno,
no es mi oficio si a diario no lo deseo,
y ya no deseo nada,
se me agotaron los sueños, las ganas, las sonrisas forzadas, las carcajadas.
No sé a que dedicaré mi tiempo,
quizá a quehaceres dónde la mente repose y el alma no necesite desnudarse,
no, no habrá novela ni poemario nuevo,
es tiempo de cerrar el telón y retirarse a tiempo,
quizá busque el silencio del barro que se amasa bajo tus manos y te entrega al éxtasis de crear de la nada,
o a los colores sin rumbo de una paleta olvidada,
a las paredes de esta casa,
a no pensar para no ser más quien no soy.
Pronto llegará la niebla y me desdibujará con ella,
seré el borrón de una hoja,
o un existir en el recuerdo,
no se si soy yo o este otoño que como cada año me amenaza y me atenaza,
desde que existir fue mi primer oficio,
pero no quiero ser ni estar más allá de este pequeño mundo en el que me he refugiado,
y así, dejar que el tiempo me juzgue y la vida dicte su sentencia,
perdí la valentía y la fuerza en demasiadas batallas,
ahora, mi pequeña cáscara de nuez navega a la deriva,
y me dejo mecer y llevar,
no se si soy yo,
pero el viento y la sal,
tocan canción de partida.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

A %d blogueros les gusta esto: