La cruz de vivir con pasión

No quiero ni puedo pensar más allá de los próximos cinco minutos.
Soy un interrogante de mí y de todo lo que me rodea.
Solo soy instante, un tiempo en el que me balanceo de no saber.
Las letras aparecen y las borro. No quiero ser más dolor.
Y me pregunto, ¿dónde perdí la alegría o las ganas?
Porque reír me río con las ocurrencias de mi hija o la última trastada de Julius.
Pero no puedo moverme. Por mi ventana a diario pasan seres que no toco, solo observo
Y sí, a veces tengo miedo. ¿Quien no tiene miedo a la reclusión involuntaria, aunque sea en casa?
Y pienso en ellos, y el frío me recorre la espalda.
Mis motivos son injustos, pero son parte de la vida, los suyos no, injustos e irracionales.
Odio el odio
Solo el amor es la respuesta.
Tolerancia, comprensión, respeto.
A veces, creo que todo lo sucio de este mundo ha calado en mi y por eso, no puedo respirar a ratos, y vivir me es tan difícil.
Vivo rodeada de los que amo, pero ni sus continuas píldoras de amor y comprensión me sanan.
Quizá llegó el momento, y si es así no le tengo miedo. Mi misión en la vida está cumplida.
Ahora es mi hija quien cuida de mí, sin ella el ultimo mes hubiera sido imposible.
En mi cabeza siguen revoloteando proyectos. Porque nunca me di por vencida, y ahora tampoco.
Desconozco el porqué de los síntomas, los médicos los han etiquetado y no van a ir más allá.
Vivir, ese laberinto de luces y sombras maravilloso.
Ese sinfín de instantes que dan calor a tu corazón en invierno.
Y tras la esquina, el interrogante de no saber.
Solo se que vivir mucho pasa factura, y yo he vivido mucho, con el único condimento de la pasión por vivir.
Ahora en una sombra involuntaria que los ojos y la sonrisa de mi hija iluminan de vida.
Ella es el porqué de todo, ella es la fuerza para empujar aunque sea despacio la siguiente puerta del laberinto.
Ella y mis amores peludos que dan el sentido a este existir más lento, más sencillo, más ligero de equipaje.
En el futuro en letras de neón otros retos, les doy más luz pasa siquiera poder empezar los o seguirlos.
Sí, aquí sigo cansada de mí que de tanta pasión en el vivir, ahora vivo tras la pantalla, en un silencio que no es eterno por los amores que conmigo residen.
Carpe diem.
Namaste.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

A %d blogueros les gusta esto: