Morir sin miedo.

A menudo, pienso en los errores cometidos, en las decisiones equivocadas, y siempre pienso lo mismo, fueron aciertos que me han traído hasta aquí. Sin ellas no sería el yo que soy y que hoy amo, no hubiera transitado tantos vagones y estaciones, no hubiera habido tantos amores, tantos momentos, tantas sensaciones que derrocha mi ser y quedan reflejadas en palabras. Sí, el éxtasis de un instante o el dolor, no físico, que parece a veces eterno, son parte de este viaje, y con ellos creces aunque a veces sientas que te desmoronas como un castillo de naipes.
Hoy miro atrás y me siento satisfecha, sonrío, y no miro las incertezas del futuro con miedo, he aprendido, que tras cada momento, el que lo sucede puede cambiar tu vida de una forma que no te habías ni siquiera planteado.
El otro día, decía y mantengo, que no me da miedo morir, aunque sí el como, el sufrimiento, y de ese tengo un máster y no es de la Juan Carlos I, no nos gusta a nadie, pero es parte de la vida y como no, puede serlo de la muerte, que no es sino que el final de la única vida que conocemos. Luego las distintas creencias religiosas te plantean un mapa distinto, yo no creo, me encanta el arte religioso, pero no soy una creyente al menos en la forma convencional, mi única teoría concreta es que amo la vida, y la he amado con locura desde que recuerdo, que la he exprimido como un fruto que solo una vez tienes en tus manos, probablemente muchas de las veces de forma inconsciente, pero a mi edad, pasada esa cincuentena a los que muchos temen, me siento más yo que nunca, plena porque lo estoy de mí, no de necesidades externas, mi madre y mi hija, son mis dos puntos más débiles, pero más allà vivo en libertad, amo en libertad, me visto en libertad y sigo creyendo en la revolución de los pueblos, cómo cuando tenía veinte. No sé si por eso soy más poeta que escritora, solo sé que vivo liberada de uno de los grandes lastres del ser humano, sin miedo a morir, probablemente porque he vivido, sí, como gata, muchas vidas, muchos trajes, miles de miradas, paisajes, bellezas creadas por el ser humano y las insuperables de la madre tierra, he vivido pieles que me han vivido, he amado con derroche y por amar así he sufrido, y por otras cosas, pero no renuncio a mi bagaje, no se dónde se esconde la parca, como todos, pero no, ya no le tengo miedo.
@nuriabarnes

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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