Confieso que he amado

Este post es de 2016, he considerado, sin embargo, que a día de hoy tiene más vigencia que nunca

Querida hija, si me marchara, no tengo mucho que dejarte, si a lo material se refiere, pero tengo el mayor de los tesoros, vida, mucha vida.Quizá ahora no lo entiendas y si llega el momento, que deseo muy lejano, a lo peor tampoco, pero quiero dejarte lo que más sé, amar.Ama siempre, aunque no te amen como lo haces tú, y cuándo lo hagas, no dejes que te marquen reglas ni tiempo, ni caricias ni formas de mirar, piensa siempr que estás ofreciendo el regalo más bello, el que no se puede medir, nunca se ama poco o demasiado si cuándo uno ama deja piel en cada instante que comparte con el ser amado.Tu piel y el roce de tus labios, serán ese corazón que late, ese músculo batiente que no se puede tocar, y que como el alma, podrás posar en aquellos a quiénes ames con una mirada, un abrazo silencioso, un tibio pasar de tus dedos por su mejilla, un labio que se acuesta sobre un pecho o un atardecer de manos tomadas.Nunca midas el amor que das, porqué no se puede medir lo único que convierte horas en eternidades.Nunca le tengas miedo, incluso cuándo creas que daña o te es esquivo, cada rasguño que deja un amor es una vida que valió mil instantes, cada soledad buscada una suerte de tiempo para amarte a ti, que debes ser tu mayor amor.Cada tiempo compartido será una vida más regalada, porqué cada ser que atraviese tu vida te regalará más, aunque a veces no sea como imaginaste, porqué el placer y el dolor, son los versos que se riman al vivir, a veces encadenados, otras yuxtapuestos, las más paralelos. Y sin embargo, no te rindas, sigue amando.Solo quiero, que algún día, cuándo pasen los años, y mires atrás, estés segura de no haber perdido ninguna oportunidad para dar amor, incluso cuándo no lo recibiste, porqué sabrás que estuviste viva, porqué es en la piel de otros cuándo más bellos somos, porqué es su espejo el que recrea la imagen que de nosotros mismos no podemos ver, unos ojos que aman.Y así, reflejada en cada mirada crecerás no solo de ti, sino de aquellos en que te reflejaste, y cuándo te mires al espejo, te verás con la luz de todas las almas que te transitaron, y casi podrás recitar los versos del poeta, y gritar a alma llena: “Confieso que he amado”.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

Un comentario en “Confieso que he amado

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: