Otra mano

Déjame escribir tus labios mudos en aquella servilleta dónde los olvidaste,
no soy capaz de recordar palabras o algunos nombres,
pero tu boca se quedó dormida en mi mirada,
años aquellos de turbulencias como aviones sin alas para alzar el vuelo,
no llegaste,
te traje,
nu fuimos ni dejamos de ser,
caídos entre muros derribados y cristales rotos,
trozos de vida que te revuelcan,
alzas el rostro y sabes que ya no eres aquel,
has tragado lodo entre lágrima amargas.
Entonces un beso casual,
una mano ajena,
un cuerpo desconocido,
una mirada presente,
y tu ausencia se conjuga en verbos nuevos.
Renacido de ayeres,
caminas de una mano que ayer no sabias, no olías, sin tacto,
y el horizonte se tiñe de rojo como un nuevo amanecer.

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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