Más allá de la tormenta

A veces, aun sin lluvia,
como barco de papel las lágrimas del cielo nos arrastran y en sus charcos nos dejan estancos.
Hoy me dejo balancear,
amaneció en tormenta invisible,
de palabras, de gestos, de otras veces,
esa película demasiadas ocasiones repetida y que quiere hundir tu nave.
Me aferré al mastil,
esa fuerza que me inunda y ni siquiera sé a veces de donde nace,
de mí dicen,
en mí reside,
como esa luz tímida del sol que tras la lluvia se refleja.
Soy espejo y me dejo bañar,
soy aire y respiro,
fuego para arder y agua para seguir a flote.
Entonces pude leerte,
tu palabras emergían del ayer como si hoy fuera,
tomé prestada tu luz,
alumbré mis velas resistentes a los daños,
y ahí en tu mirada,
en el silencio de la palabra que late sin ser pronunciada,
seguí navegando,
quizá el tiempo y los vientos inciertos,
me dejen en tu puerto.

Fotografía: @tonygonzalez8709

Publicado por Nuria Barnes

Soy un cuerpo construído de poemas, de los que leí, y de los que la vida escribió en mí y yo para ti. Narro historias, porque sino escribiera me faltaría el oxígeno para vivir.

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