Inviernos devaneciéndose

Y detrás de mis mañanas tus sueños fríos y lejanos cobijan las bajas temperaturas que al salir me abrazan, el amanecer acarició rápido las cortinas, te busqué, en mi pecho dormías, te acaricié y besé tus ojos cerrados, tú no estabas, yo sí, pero tu piel emergía de la mía para cubrirme de nuestro cielo,Sigue leyendo “Inviernos devaneciéndose”