Tú infinito

Porque te amo,
de esa manera en que el corazon se engrandece y te ocupa,
en este instante de amor en mí para amar,
la luz irradia desde mi cuerpo y te alcanza,
mezo tu cuerpo tranquilo,
y al oído te soplo fe en mí,
en este amor nacido para abarcarnos,
entre silencios, palabras pensadas, gritos de un corazon a otro mirandose a los ojos.

Sí, así siento tu amor en mí,
un baño de rayos de sol de mi ser al tuyo,
desde este punto de tierra y mar en que soy,
hacia la altura dónde te hallas,
dónde tus versos me ensalzan en profundidades que besan mi superficie,
pieles rozándose sin espacio donde respirarse.
No quiero ser fatua promesa,
de realidad y vida en nosotros quiero coser mi vestido,
sentir que soy tu tierra en ese campo de amapolas,
sentir que con el aire que inspiras entro en ti,
ahí anclo mi casa, mi cuerpo, y escribo nuestra historia,
y de ti salgo para robarte la mirada posandose en cada célula de vida que soy,
ahora despierta,
antes dormida en una certidumbre de ilusión de seguir esperando.

Camino con paso certero mientras llegas a mí una y otra vez,
somos conjunción de los verbos que alumbran días y noches sin luna,
idioma mudo de ser con ser,
sí, la senda comenzó de pronto tras la arboleda pocos días atrás,
ahora toca recorrernos juntos,
mirada al frente,
siendo ahora para construir eternidad.

Viaje a tu boca

Hoy podría poner la palabra en tu boca a besos,
podría sostener el mundo en una caricia en mi viaje hacia ti,
quizá algunas cumbres fueran altas y frías,
o la humedad y el calor quisieran desdibujarme,
pero mi silueta se forjó de hierro al calor del fuego de muchos instantes,
imagina la fragua que en el aire que alienta el fuego me alzó en un vuelo a tu piel también curtida del verbo vivir.
Hoy podria, y mañana y luego,
porque no soy roca,
soy mar viajando en olas hasta el alto donde me esperas,
y al llegar a la playa,
alas de pájaro me elevarán hasta ser en ti,
por mí, de ti, de mí, por ti,
que humanos somos haciendo camino en suelas gastadas de años y suspiros,
espera, no impacientes,
toma el aire que te mando y bésalo como dulce en tu boca mientras empiezo el viaje.