Más allá de la tormenta

A veces, aun sin lluvia,
como barco de papel las lágrimas del cielo nos arrastran y en sus charcos nos dejan estancos.
Hoy me dejo balancear,
amaneció en tormenta invisible,
de palabras, de gestos, de otras veces,
esa película demasiadas ocasiones repetida y que quiere hundir tu nave.
Me aferré al mastil,
esa fuerza que me inunda y ni siquiera sé a veces de donde nace,
de mí dicen,
en mí reside,
como esa luz tímida del sol que tras la lluvia se refleja.
Soy espejo y me dejo bañar,
soy aire y respiro,
fuego para arder y agua para seguir a flote.
Entonces pude leerte,
tu palabras emergían del ayer como si hoy fuera,
tomé prestada tu luz,
alumbré mis velas resistentes a los daños,
y ahí en tu mirada,
en el silencio de la palabra que late sin ser pronunciada,
seguí navegando,
quizá el tiempo y los vientos inciertos,
me dejen en tu puerto.

Fotografía: @tonygonzalez8709

Perdida

La luz me baña tras horas oscuras,
aún me pierdo de materia y me lloro víctima de mí,
las incertidumbres a momentos me arrasan,
y como ancla necesito aferrarme a fondo que no está.
Somos células, átomos en un viaje que nos desconcierta y sin embargo tememos su fin,
somos instantes y nos perdemos demasiado en aquellos que aún siendo en otro tiempo,
no regresarán.
Llevamos marcas visibles e invisibles,
a veces agotados,
otros energia que expande sin limites,
pero seguimos sin escucharnos,
somos latido,
nuestro, de la Madre,
sin sentidos vagamos en el laberinto de una vida que nos apremia a correr,
lejos de nosotros,
hijos ciegos de su fruto.

Decidí detenerme y mirar,
a veces caigo cuatro escalones,
pero la vida que soy me impulsa a subirlos,
aseguro cuerdas y miro hacia arriba para mirar hacia dentro,
si me escucho no caigo,
y entonces pongo compuertas a los rios de murmullos que quieren arrastrarme más allá de mí.
Ayer estuve muerta,
respiraba, pero poco,
la vida me miraba y no podía verla,
hoy me agarré a ella,
aún escuecen los rasguños,
pero miro dentro y dibujo la sonrisa que mi corazón alumbra.
Sí, aún soy claroscuros,
pero en la luz está mi sombra,
y ahora la resguardo de aquellos que quieren alargarla más allá de mí.