Me bebo a mí

¡Sí! Culpable, me dejé llevar por tus susurros, por aquellas palabras que de noche, asolado mi cuerpo de deseos de antaño, parecían caricias descendiendo de boca a piernas. Y tus labios, malditos traidores henchidos de palabras huecas, bajaban por mi cuerpo hasta descabalgarme de ellos para cabalgarme de ti. Hoy he decidido que ya noSigue leyendo “Me bebo a mí”

Entre cayena y placeres

El sudor resbalaba por su rostro, era una extraña y sofocante tarde, en la cocina los fogones encendidos habían creado un micro clima de colores, sabores y texturas que había elevado la temperatura de su cuerpo y de su alma, había decidido celebrar el otoño, en el horno unas chuletas de cordero de un tamañoSigue leyendo “Entre cayena y placeres”